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domingo, 12 de mayo de 2013

Alcachofas cocidas para usar en otros platos



Esta forma de cocinar las alcachofas es muy fácil y practica. No se ponen nunca negras ni con aspecto feo, no tienes que añadir limón, que les cambia el sabor  y están igual de ricas o mejores que las cocinadas por el método tradicional, no te manchas las manos  ya que las vamos a pelar cuando estén cocinadas.
Quitamos los palos y las hojas pequeñas de abajo, las introducimos en una olla, las cubrimos de agua con una cucharita de sal.


Cuando empiece a hervir contamos diez minutos, intentamos quitarle una hoja, si se desprende fácil es que ya están listas, si no esperamos unos minutos más.
Sacamos del agua y las depositamos en un colador, dejamos que se enfríen y que escurran. Las pelamos y cortamos las puntas, troceamos y ya están listas para comer.


Una vez peladas las podemos utilizar para muchas cosas: congelarlas cortadas en trocitos, usarlas en arroces, arroz y habichuelas, rehogarlas con jamón, gratinarlas al horno o comérnoslas en ensalada.
También podemos ponerlas en un bote de cristal con agua, limón y un poquito de sal y se nos conservarán bastante tiempo. Cuando queramos comerlas las ponemos en un plato y las podemos acompañar pinchando con unas anchoas.
Muy ricas de todas formas.

Se conservan muy bien en un tarro con agua y medio limón, además de que se blanquean. Se toman como aperitivo como las alcachofas que venden en agua sal.